Tiquipaya: a tres años del primer aluvión, vecinos no terminan de recuperarse{

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Desastres naturales

Resp: Opinión   Lunes, 29 de marzo de 2021

Opinión/ESPAÑOL :: COCHABAMBA / MAZAMORRA / TIQUIPAYA / AFECTACION / ALUVION

Este domingo, los vecinos de Manzano 78 y Molle Molle Noroeste participaron de un simulacro con el objetivo de preparar a las familias y evaluar la actuación del COEM.

Tiquipaya: a tres años del primer aluvión, vecinos no terminan de recuperarse

- “Mami, ¿está viniendo mazamorra?”, le preguntó Andrés, entre sollozos, a su mamá, con quien estaban en un balcón de su casa este domingo, mientras sonaban las sirenas de ambulancias, correteaban rescatistas y vecinos pedían ayuda como parte de un simulacro.

- “No, hijito. Es de mentira, es un simulacro”, le explicó su mamá, Victoria Pacana, con voz dulce, mientras sujetaba a uno de sus cuatro perros en las manos.

Andrés tenía cuatro años cuando la mazamorra del 6 de febrero de 2018 lo convirtió, junto a su familia, en una de las víctimas de las casas más afectadas por el aluvión del río Taquiña.

Este domingo hubo un simulacro de inundaciones y desborde del río en los barrios Molle Molle Noroeste y Manzano 78 en Tiquipaya. Recrearon situaciones de emergencia en medio de un escenario al que solo le faltaba lluvia y lodo recorriendo las calles, porque varias casas continúan con vestigios de la mazamorra; con paredes rajadas, sin muros hacia la calle, escombros y todo cerca del lecho del río, que tiene toneladas de rocas y arena a los lados.

La mazamorra de 2018 acabo con la vida de cinco personas, quienes murieron enterradas; hubo más de una centena de casas afectadas y también animales muertos, además de una incertidumbre que no acaba.

En 2020, un evento similar afectó a las mismas zonas en Tiquipaya.

Desde entonces, las familias no terminan de recuperarse. La época de lluvias ya se va, pero ellos continúan habitando en una zona peligrosa. La familia de Victoria y otras son parte del grupo al que la Municipalidad advirtió del riesgo y pidió desalojar, por estar dentro de la franja de seguridad; pero aseguran que no pueden hacerlo.

“¿Dónde voy a ir? Pago al banco, tengo deudas. No tenemos dónde ir, porque la cuarentena (por la pandemia) también nos ha afectado. Es mucho pagar un alquiler, no es lo mismo que tu casa. Prefiero vivir en mi casa, sea como sea”, aseguró Victoria.

Su casa está casi al lado del rio, y tiene los vestigios del aluvión de febrero de 2018; hay paredes rajadas y ambientes que no pudieron habilitar.

“He podido limpiar abajo nada más, ahí nomás estamos por el momento. Vivimos ocho personas ahí”.

Todavía tienen miedo cuando llueve y cuando el río empieza a sonar más fuerte

“Estamos susceptibles, no dormimos tranquilos. Siempre estamos ojo al charque, a las tres de la mañana, cuatro de la mañana, viendo qué es lo que va a pasar. Siempre estamos viendo si baja mucha o poca agua, como no hay muro de contención”.

La primera vez que sufrieron el desborde, en 2018, no supieron cómo reaccionar, porque nunca les había pasado algo similar; y hubo una segunda mazamorra en 2020. Con esas experiencias duras, que no quisieran repetir, los vecinos aprendieron, además con un par de simulacros, cómo actuar.

“Debemos sacar nuestras cositas, salvar primero lo más importante, mi familia, mis hijos; hay que escapar; y uno sufre también por los animalitos, porque sufren los niños”.

SIMULACRO La familia de Victoria Pacara, como varias otras, participó ayer del simulacro, en el que hubo rescate de heridos, evacuación de personas de los techos de las viviendas con el uso de palas cargadoras, traslado de pacientes. Los vecinos revivieron el aluvión y cooperaron con la actividad, utilizando megáfonos, tratando de salir en orden y alertando sobre zonas con heridos.

El objetivo fue sensibilizar y preparar a las familias que viven en la zona, además de medir las capacidades del Comité de Operaciones de Emergencia Municipal (COEM) de Tiquipaya, para poder atender, de forma inmediata y eficiente, emergencias de este tipo.

Hubo despliegue de ambulancias y personal de distintas instituciones, como la Alcaldía Municipal, con al menos 80 funcionarios; la Policía; rescatistas; Defensa Civil y la Gobernación.

El responsable de la Unidad de Gestión de Riesgos (UGR) de la Alcaldía de Tiquipaya, Roberto Campero, informó que, en coordinación con el Ministerio de Medio Ambiente y Agua, la Alcaldía aplicó a través del simulacro su plan de contingencia y los manuales del COEM, para evidenciar si están acorde a las necesidades, ante hechos como un aluvión, incluyendo a los vecinos.

“Estamos sensibilizando, trabajando para que sean unas personas resilientes con los dos antecedentes que tenemos en Tiquipaya”.

Campero acotó que le municipio tiene un COEM fortalecido, maquinaria y personas que se interesaron en el tema.

Además, agregó que hay comunarios y técnicos que monitorean la cuenca y se alerta a través del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) y Defensa Civil, y que la información se comparte con los vecinos para que tomen sus recaudos.

“Tienen la instrucción, las familias, de agarrar las cosas más importantes en una mochila o un folder y trasladarse a zonas más seguras”.

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